
Este piano abriga mi nostalgia
ocultándola en el pentagrama
entre el "do" y el "re" de tu recuerdo.
Este piano enmaraña silencios,
en su lira de pedales se acomoda
cada noche mis sufrimiento.
Es un piano sin cuerdas
fenece en su bastidor tu ausencia,
insertando sus clavijas en mi tormento.
El teclado de mi piano
lo conforman desde el alma
ocho octavas de lágrimas y sueños.
Con la cuerda de mi piano
voy ahogando el silencio
asesinando mi dolor en el tiempo.
Julio 2014












