
No, tú no,
Si es que soy yo.
Tú solo te mofas de las
manecillas de mi reloj,
mientras yo me hundo
en este fango de dolor.
No, tú no,
Si es que soy yo.
Tu juegas en tu instante eterno
con tu etérea sonrisa
mientras yo hurgo en la orilla
de mi inútil libertad.
No, tú no,
Si es que soy yo.
Eres osadía en tu barranco,
afluencia de ilusiones y quimeras
mientras yo alucino
en el abismo en tu ausencia.
No, tú no,
Tú no has fallecido
Si es que soy yo.
Soy yo quien ha muerto
y he quedado vagando aquí
en la vereda de tu adiós.
Junio 2014
















