
Te sueño al asomarse el alba
mientras tu calor abraza mi llanto
tu sonrisa alberga quietud
y me obsequia alegría.
Sonriente bella, madre mía!
me visitas de madrugada
con tortillas de dulzura
me honras con tu compañía.
Madre, eres mi abrazo de vida,
nadie mejor que tú,
con tu pastelito de cariño,
tritura las virutas de mi agonía.
Febrero 2014











