
El ángel de la muerte llamó a la puerta,
se presentó en diciembre
con su cara pálida y hambrienta,
se marchó pronto acompañada
de la mano de mi hermano Allan.
Mas no satisfecha, volvió en enero
en busca de mi último tesoro
silente y orgullosa plasmó la ruta
encontrando a mi pequeño hermano Jerry
en su camino, dejándome sin su cariño aún más sola.
Mi ausencia he plasmado en estos versos
en 22 días - 13 diciembre 13- 4 enero 2014
donde la muerte ha hecho de mi alma destrozos
Más hoy tengo en espera a mi familia celestial
para cuando la muerte reclame mi última ausencia.
Febrero 2014


























