
Enfervorece el vino, cuán palpita,
mi entorno es un edén, la flora es gaya.
Desnuda está la aurora porque invita
a vestir con sus rojos…blusa y saya…
Y dice que esta tarde habrá visita
de mi Dioniso…que jamás soslaya
mi poesía de tul, sensual escrita…
sobre la arena de una linda playa.
¡Y bullen como espumas mis sentidos,
vaga mi ajuar…total se desordena
como el más agitado de los nidos
en olas de adamares…de sirena!
¡Mis pétalos de amor están henchidos,
soy sidra, pleamar, la Luna llena…!
Con esta copa buena
podrá espigar su flor de verolís
bajo el cielo plateado de París.
Mariluz Reyes
Dioniso: Mit. Dios del vino.






