que fueron vilmente asesinados y cuyos cuerpos fueron abandonados
en la cuneta de una carretera, o en una zanja a modo de fosa común.
Abuelo, ¿Tú dónde estás?
Es tormento sin sentido
Ignorar donde quedaron,
aquellos seres queridos
de la memoria olvidados.
Yo no quiero abrir heridas
al hurgar en la memoria,
tan sólo quiero saber
dónde están los ignorados,
para rendir homenaje
a sus cuerpos ocultados.
Es derecho inalienable
a nuestros muertos ocultos
con dignidad enterrarlos,
sus cuerpos insepultados.
Abuelo, ¿Tú dónde estás?
Nadie sabe a qué lugar
fueron a parar tus huesos,
yo los quisiera encontrar
darles el último beso
y enterrarlos como humanos.
©Roberto Santamaría
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