Hoy he vuelto al camino aquel
que junto a ti vagué un día,
he contemplado con estupor y espanto,
el vació que tu ausencia me ha dejado.
He contemplado a las gentes
recordando las verbenas
de otros tiempos,
mientras los niños
navegantes intrépidos,
se aventuran en el lago
inmenso de sus vidas,
con la remada tierna de sus brazos.
Yo, extranjero hoy
de los afectos,
ausente de ti
contemplo la vida,
mientras percibo las heridas
que dejaron otros tiempos,
discurriendo,…
como ríos subterráneos…
Mientras tanto el sol
se oculta a las miradas,
huyendo tras el ocaso.
con su manto de oro.
De nuevo regreso
a la ciudad del estupor
y del llanto…,
la ciudad, donde el luto
me guarda
en las avenidas del alma,
volviéndose griterío,
agitación viva en las calles…
¡Mientras tanto
en la sombra caminan
mis cicatrices!...
©Roberto Santamaría










