Ramon Carela
Nació cual todos,
Pero sus gritos
fuero mas fuertes
llenos de enojos, sed y dolor
Pues sintió el fuego
de un sol candente
que se filtraba
por la franqueza
de aquel refugio;
Sol que en presagios,
le hizo saber
que la condena
por nacer pobre
era doblarse
de espalda al cielo,
para ser cama
del resplandor.
Nació cual todos,
Pero sus mantos
llenos de ojos en rebeldía
Se renegaban
a hacer ropaje
al cuerpo frágil
Y descontento,
que reflejaba
toda la angustias
de su existencia
en el porvenir
Nació cual todos,
Pero a su arribo
no encontró uno
ni encontró dos;
encontró muchos,
todos hermanos
en condición;
la misma casa,
la misma vida,
el mismo techo,
el mismo suelo,
la misma causa,
las mismas manos:
La comadrona y su bendición.




