
La tristeza traza en acuarela
mi destino con matiz de miseria.
Sobre el lienzo del silencio
y con el cincel del olvido
el cuervo de enero
dibuja el cañón del adiós.
Llegará el mañana
en el trípode insurgente
acompañada del ayer y del hoy.
Y llegará de madrugada
para asaltar con la desesperanza
a este lacerado corazón.
Y gritará la aurora
al acecho de la soledad,
porque se avecina mi suerte,
cabalgando con la muerte,
y se asomará mi alma pálida
al caballete del azar.
La melancolía,
- aciaga artista-
delinea con el carbón del sino
la calzada del llanto,
y el porvenir es ahora pasado,
oculto en las arrugas de mi sudario.
Julio 2014













