
Llegó en silencio,
envuelto en el frío de la noche,
majadera sombra de muerte.
Llegó entre risas
atizando con palabras
inerte avalancha de ironías.
Pugilato sin motivo,
inculcó temor al destino
propiciando su libertad prematura.
Menguado por ignorancia
desechando esfuerzos y años
ladrón de su espíritu y de mi alegría.
Llegó sin sentido,
extendió este manto de lágrimas
sembrando la desventura en mi vida.
Julio 2014












