Este océano de gritos
de tantas palabras sordas
que quedan colgando
en el abismo del silencio.
Este oleaje de cristales
que desgarra sufrimientos,
que majadero invierte conjuros
en la oscuridad silente del olvido.
Indeleble desesperanza
perfora crepúsculos sombríos,
en el celaje del destino
colmado de arcoíris desteñidos.
Y retorna entonces la desventura
a esta playa de témpanos,
donde el alma se desviste
ante la navaja del dolor.
Mayo 2014














