Bajíos de soledad
Publicado: Jue Dic 19, 2013 05:40
Bajíos de soledad
Irá mi poesía saludando a los pobres
sonriendo por las calles de mi hermoso país.
No se fatigara con el desaire
ni el rechazo fútil de los malvados
Y en ese ir y venir verá las plazas
como viejos tirados por el hambre
y llorará con ellas al exponer sus versos.
Y como el árbol seco retorcido en su sombra
suelo encorvar mi alma despoblada de amor.
""""""
Y te palpó mi mano aquella vez
en qué apretaba el sol por el tejado
toda la angustia que dejó tu adiós.
No me dejaste un poco de lascivia
para pecar al roce de tu falda
imaginada encima de mi piel.
Intencionado huí por el bajío
de la terrible soledad que llega
al morir sin amor, el que mas ama.
Yo no era un aprendiz de tu delirio,
tan sólo fui una espina en tu jardín
pero tu fuiste la espada en mi dolor.
""""""""
Me quiebro ante la imposibilidad
cuarteada de los atardeceres
escondidos atrás de mis gemidos
No han podido tocarme cuando llegan
ni tampoco adherirse a mi presente
se estiran y se envuelven en su negruzca concha
pero no me devuelven el placer
que acomodó la dicha entre mis ojos
Que atardeceres tuve cuando tu eras mía!
Esa increíble magia se ha pasado de mi
no recordar quisiera pero siento morir
al invertir los sueños de ayer al porvenir
y encontrar sin motivos la razón de vivir
"""""""
No podrás dormitar bajo el arrullo
insípido del tiempo sin mi amor
No podrás elegir mirar el cielo
sin sentir la oscuridad en ti
Sabrás que mi tristeza te persigue
aún cuando mi amor no te toca
por qué no quieres ser parte de mi
Árboles dadores de sombras inclinadas
prefieren embriagar de soledad
el nido maltrecho de los pájaros
que sólo buscan tiempos alegrar
No así los rallos poderosos del sol
que ha todos dan su esplendorosa paz
iluminando toda la existencia con luz
Germán g
Irá mi poesía saludando a los pobres
sonriendo por las calles de mi hermoso país.
No se fatigara con el desaire
ni el rechazo fútil de los malvados
Y en ese ir y venir verá las plazas
como viejos tirados por el hambre
y llorará con ellas al exponer sus versos.
Y como el árbol seco retorcido en su sombra
suelo encorvar mi alma despoblada de amor.
""""""
Y te palpó mi mano aquella vez
en qué apretaba el sol por el tejado
toda la angustia que dejó tu adiós.
No me dejaste un poco de lascivia
para pecar al roce de tu falda
imaginada encima de mi piel.
Intencionado huí por el bajío
de la terrible soledad que llega
al morir sin amor, el que mas ama.
Yo no era un aprendiz de tu delirio,
tan sólo fui una espina en tu jardín
pero tu fuiste la espada en mi dolor.
""""""""
Me quiebro ante la imposibilidad
cuarteada de los atardeceres
escondidos atrás de mis gemidos
No han podido tocarme cuando llegan
ni tampoco adherirse a mi presente
se estiran y se envuelven en su negruzca concha
pero no me devuelven el placer
que acomodó la dicha entre mis ojos
Que atardeceres tuve cuando tu eras mía!
Esa increíble magia se ha pasado de mi
no recordar quisiera pero siento morir
al invertir los sueños de ayer al porvenir
y encontrar sin motivos la razón de vivir
"""""""
No podrás dormitar bajo el arrullo
insípido del tiempo sin mi amor
No podrás elegir mirar el cielo
sin sentir la oscuridad en ti
Sabrás que mi tristeza te persigue
aún cuando mi amor no te toca
por qué no quieres ser parte de mi
Árboles dadores de sombras inclinadas
prefieren embriagar de soledad
el nido maltrecho de los pájaros
que sólo buscan tiempos alegrar
No así los rallos poderosos del sol
que ha todos dan su esplendorosa paz
iluminando toda la existencia con luz
Germán g




