
Me rebelo contra el desvelo,
azuzaré el desconsuelo
hurgando desnudo el anhelo.
Y guardaré el recodo del rincón
lo encerraré en un arcón
hasta que encuentre el balcón,
donde abrazaré la soledad
con su amiga eternidad
y gozaré con mi libertad.
Entre el sueño y el destello
con mi corazón que es bello
dejaré en el universo mi sello.
















