No fue mi voluntad
Publicado: Vie Sep 27, 2013 03:14
Es la última vez
Te miré minuciosamente, y dije:
es la última vez que la contemplo.
Sabía que ya nunca más vería
ese amado mirar que ilusionaba
mi corazón sediento de cariño.
Allí estaban los días arrebolados,
el volumen preciso de los tiempos,
los momentos vividos, los soñados;
las ansias dibujadas en el alma,
y los besos grabados en los labios.
Acabaría todo en un segundo,
y cual ave sin nido volarías.
Yo estaba demasiado confundido,
y una tristeza árida soplaba
por mis nervios desechos y mi carne.
Veía en las penumbras, las figuras
dantescas de la muerte, retorciendo
mi umbrío corazón, y tuve miedo.
No estaba preparado para estar
sin la intensa presencia de tu amor.
De repente veía en tu semblante
esa mismo dolor que yo sentía,
mas nunca desististe de tu idea;
y con una mirada lastimera
un beso amargo y traicionero diste,
y volteando te fuiste para siempre.
En ese instante el cielo se hizo negro,
mi ser se disolvía por el aire,
y una profunda soledad llegó,
para quedarse en mi, como una tumba.
---
No fue mi voluntad
No fue mi voluntad cuando nací,
y en voluntad en contra moriré.
Crecí llevando amor a donde fui,
se bien de donde soy, y ha donde iré.
Aquellos caseríos tras de mi,
volteados quedarán, yo seguiré,
pero nunca olvidando lo que vi,
dicha fugaz que en mi verdad amé.
Otro tiempo eternal a mi vendrá
y yo lo esperaré loco de amor,
porque esta fe jamás la soltará
mi corazón sediento del señor.
Allá mi ser consolación tendrá,
al contemplar la luz del Salvador.
---
Ondulaciones
Se desplaza la luz en su delirio tibio,
donde despliega el gozo la ilusión de los ojos.
Donde hierve la vida con su estruendo de amores,
brotando en su vestigio multitud de colores.
Más nunca perseveran las figuras,
ni las aromas guardan su perfume;
se van desvaneciendo tenuemente
hasta desintegrarse en la materia.
Luego vuelve otra luz, y en esa luz estallan
de plácida armonía, las nuevas sensaciones
que vuelven entonando, en su fulgor ardiente,
nuevas ondulaciones de entré la misma vida...
german g
Te miré minuciosamente, y dije:
es la última vez que la contemplo.
Sabía que ya nunca más vería
ese amado mirar que ilusionaba
mi corazón sediento de cariño.
Allí estaban los días arrebolados,
el volumen preciso de los tiempos,
los momentos vividos, los soñados;
las ansias dibujadas en el alma,
y los besos grabados en los labios.
Acabaría todo en un segundo,
y cual ave sin nido volarías.
Yo estaba demasiado confundido,
y una tristeza árida soplaba
por mis nervios desechos y mi carne.
Veía en las penumbras, las figuras
dantescas de la muerte, retorciendo
mi umbrío corazón, y tuve miedo.
No estaba preparado para estar
sin la intensa presencia de tu amor.
De repente veía en tu semblante
esa mismo dolor que yo sentía,
mas nunca desististe de tu idea;
y con una mirada lastimera
un beso amargo y traicionero diste,
y volteando te fuiste para siempre.
En ese instante el cielo se hizo negro,
mi ser se disolvía por el aire,
y una profunda soledad llegó,
para quedarse en mi, como una tumba.
---
No fue mi voluntad
No fue mi voluntad cuando nací,
y en voluntad en contra moriré.
Crecí llevando amor a donde fui,
se bien de donde soy, y ha donde iré.
Aquellos caseríos tras de mi,
volteados quedarán, yo seguiré,
pero nunca olvidando lo que vi,
dicha fugaz que en mi verdad amé.
Otro tiempo eternal a mi vendrá
y yo lo esperaré loco de amor,
porque esta fe jamás la soltará
mi corazón sediento del señor.
Allá mi ser consolación tendrá,
al contemplar la luz del Salvador.
---
Ondulaciones
Se desplaza la luz en su delirio tibio,
donde despliega el gozo la ilusión de los ojos.
Donde hierve la vida con su estruendo de amores,
brotando en su vestigio multitud de colores.
Más nunca perseveran las figuras,
ni las aromas guardan su perfume;
se van desvaneciendo tenuemente
hasta desintegrarse en la materia.
Luego vuelve otra luz, y en esa luz estallan
de plácida armonía, las nuevas sensaciones
que vuelven entonando, en su fulgor ardiente,
nuevas ondulaciones de entré la misma vida...
german g
