Intersección de letras
Publicado: Mar Sep 17, 2013 14:42
:
Veo en tu boca la voz de un sueño amado
filtrar mi corazón sin compasión,
igual que sí volarás por mi camino
y tropezarás con mis ojos de amor.
Veme clavado en ti, sin aliento en el alma,
y con la sangre helada en mi deseo.
Luego parte mi carne con tu adiós
sin importar la luz de mis pedazos.
Yo hubiese querido retornar en tus labios
como un trozo de aire cálido y versátil,
pero no tuve el hilo del destino
ni la fuerza de la retrospección.
Hubiésemos florecido como las magnolias,
y hubiésemos llenado el amor de perfume,
sin embargo no fuimos predilectos amores,
ni esmeramos la condición de nuestras ilusiones.
:
:
Te dilatas para encontrar mis brazos,
sin tener en cuenta la palidez de los gemidos
embrocados en el deseo de un magnífico beso.
Tu tienes húmedos los labios, y las manos delgadas
como un fresco ramo de rosas.
Yo solo tengo áridos mis dedos
y un poquito de paz en mi canción.
La enorme diferencia se acicala
con el acercamiento de los cuerpos
y la diminución de los trayectos
que irán quedando lejos de nosotros.
:
Retoza un pájaro azul en su nicho de hojas.
Ya el otoño trozó las ultimas flores.
Van huyendo los cálidos colores,
y el crepúsculo pinta nubes rojas.
Mi corazón espera que en tu amor nos acojas,
y no dejes los besos tupidos de dolores
porque sufren y lloran olvidados de amores.
Si tu no vienes, lluvia, si tu no nos remojas
quedaremos crujiendo como la hierba seca.
Ha caído la última melodía de la tarde
y una nostalgia zumba entre el vaivén del viento.
Un sombrío desdén finge hacer una mueca,
apagando el crisol, con su estúpido alarde,
hasta verter la luz del firmamento.
:
Recargado en un montón de sílabas inmóviles,
languidezco sin ti, apretujado por el aire,
estropeado del alma, de la memoria triste.
Voy contando los símbolos terrestres
y las pulsaciones de impávidos escombros.
Nadie sabe de mi, ni la cándida voz apetecible,
que suavizara en besos mi frágil inocencia.
Jadeo en mi locura, con ímpetu amargo y vocinglero,
navegando en mi humilde desvarío
como una hoja pérdida en la maleza.
:
:
Rastrea mi cariño, no me abandones
en la fría celda de la imposibilidad.
Hubo rasgos precisos en la mirada,
en el cuerpo detalles imprimidos,
y luego todo se deshizo en nada.
Olfatea mi ternura, rebusca mis huellas
en la senda del día mutilado.
Hállame llorando como un niño,
pero encuéntrame al fin, en cualquier sitio,
no importa que me atraigas del olvido.
german g
Veo en tu boca la voz de un sueño amado
filtrar mi corazón sin compasión,
igual que sí volarás por mi camino
y tropezarás con mis ojos de amor.
Veme clavado en ti, sin aliento en el alma,
y con la sangre helada en mi deseo.
Luego parte mi carne con tu adiós
sin importar la luz de mis pedazos.
Yo hubiese querido retornar en tus labios
como un trozo de aire cálido y versátil,
pero no tuve el hilo del destino
ni la fuerza de la retrospección.
Hubiésemos florecido como las magnolias,
y hubiésemos llenado el amor de perfume,
sin embargo no fuimos predilectos amores,
ni esmeramos la condición de nuestras ilusiones.
:
:
Te dilatas para encontrar mis brazos,
sin tener en cuenta la palidez de los gemidos
embrocados en el deseo de un magnífico beso.
Tu tienes húmedos los labios, y las manos delgadas
como un fresco ramo de rosas.
Yo solo tengo áridos mis dedos
y un poquito de paz en mi canción.
La enorme diferencia se acicala
con el acercamiento de los cuerpos
y la diminución de los trayectos
que irán quedando lejos de nosotros.
:
Retoza un pájaro azul en su nicho de hojas.
Ya el otoño trozó las ultimas flores.
Van huyendo los cálidos colores,
y el crepúsculo pinta nubes rojas.
Mi corazón espera que en tu amor nos acojas,
y no dejes los besos tupidos de dolores
porque sufren y lloran olvidados de amores.
Si tu no vienes, lluvia, si tu no nos remojas
quedaremos crujiendo como la hierba seca.
Ha caído la última melodía de la tarde
y una nostalgia zumba entre el vaivén del viento.
Un sombrío desdén finge hacer una mueca,
apagando el crisol, con su estúpido alarde,
hasta verter la luz del firmamento.
:
Recargado en un montón de sílabas inmóviles,
languidezco sin ti, apretujado por el aire,
estropeado del alma, de la memoria triste.
Voy contando los símbolos terrestres
y las pulsaciones de impávidos escombros.
Nadie sabe de mi, ni la cándida voz apetecible,
que suavizara en besos mi frágil inocencia.
Jadeo en mi locura, con ímpetu amargo y vocinglero,
navegando en mi humilde desvarío
como una hoja pérdida en la maleza.
:
:
Rastrea mi cariño, no me abandones
en la fría celda de la imposibilidad.
Hubo rasgos precisos en la mirada,
en el cuerpo detalles imprimidos,
y luego todo se deshizo en nada.
Olfatea mi ternura, rebusca mis huellas
en la senda del día mutilado.
Hállame llorando como un niño,
pero encuéntrame al fin, en cualquier sitio,
no importa que me atraigas del olvido.
german g



