
Quizá la excitabilidad neuronal
se perciba en tu mirada,
mas la distancia la oculta
entre las fibras del recato.
Dentro de la membrana de utopías
el inquieto citoplasma incita
la imaginación de ese tímido sentir
que estimula zozobras y pecados.
Son neuronas aquellos agentes
receptores de este encanto,
conductores de fantasías caladas
en las ramificaciones vedadas.
Quizá tus dendritas y tus axón
logren transmitir ese impulso
desde tu inquieto yo profano
hasta mi traviesa yo seglar.













