Ramon Carela
No es el nido de la mariposa,
ni la luz tenue de la luna
lo que mi alma pobre de cuna
recuerda siempre orgullosa.
Ay! Cristal sonoro de tu sonrisa!.
Ni la revoltosa playa vacía,
ni la muchedumbre en la ciudad
pude recordar con ansiedad,
pues en ti solo vivía.
Ay! Ojos estrellados de tu cara!.
Era en tu cielo y tu esencia,
en tu gentil cabellera podada,
y en tu alma de niño y enamorada
con principio de conciencia.
Ay! Delicada esbeltez de tu figura!.
Quizás la propia mariposa sea,
o el vuelo libre de la gaviota,
o el viento que a tu pelo alborota,
lo que asienta a mi alma odisea.
Ay! Descalzas pisadas de tus plantas!.
Dime alma sapiente de aventura,
Cómo son los mares y los cielos?
Tu que sabes de todos mis anhelos,
dime si aun tendré de su ternura!.
Ay! Distancia perversa y desatenta!.






