No he de callar, por más que alces la mano, amenazante
Y eleves a la par la voz, mientras me señalas con el dedo
Y aunque creas que me asustas si no hay nadie delante
Ya no te temo, aunque es verdad que a veces tuve miedo.
De aquellos días de rosas y caricias ya no nos queda nada
Salvo quizás las espinas clavadas en el fondo de mi alma
No me interpretes mal si alguna vez he llamado a la calma
No vayas a pensar que era sumisión, es que estaba asustada.
No duelen los golpes, sino los momentos en que los recibes
Es peor el desprecio que lanzas hacia mí, una suerte de asco
Como si fuese una especie de virus, conservado en un frasco
De los que a cualquier intento de acabar con ellos, sobreviven.
No quiero recordar cuantas veces me perdiste el respeto
Ni pensar en las ocasiones que estuve a punto de dejarte
Ya es tarde para aprender, pero es pronto para olvidarte,
Aunque voy a tomar nota de los errores, eso sí lo prometo.
Ya ves que no tuvimos hijos, lo cual me congratula
Pues con ellos alrededor no soportaría la violencia
No fuimos capaces de concebir, eso es una evidencia
A pesar de haberme gustado ser, como la tía Tula
Y cuidar de la prole mientras tú trabajabas duramente
Y al regresar a casa, recibirte sonriente, la mesa puesta
Los niños acostados, la cocina ordenada, y la cena caliente
Y sobre todo al amor, en todas sus facetas, bien dispuesta.
Pero no fue así y no sirve de nada lamentarlo
Igual que era inútil llorar cuando tú me pegabas
Aquellos gritos emitidos, mi garganta secaban
Intentando aplacar un poquito tu ira, sin lograrlo
Sin saber bien por qué descargabas tu odio contra mí,
Sin conocer las causas, siempre me ha dado por pensar
Cuánto tiempo hemos convivido, sin saber nada de tí
Y preguntarme si en algún momento fuiste capaz de amar.
Pero he vuelto más fuerte del viaje sin retorno aparente
De esa turné por varios hospitales, curando las heridas,
Inventando razones, para no escandalizar al resto de la gente
De las profusas marcas dejadas en mi piel, por tus patadas
Y aunque apenas he bebido en las fuentes del olvido,
Porque con los recuerdos aflorando, es difícil hacerlo
Puedo decir que estoy arrepentida de todo lo vivido
Y desde luego no deseo volver jamás a conocerlo.
...///...
Y eleves a la par la voz, mientras me señalas con el dedo
Y aunque creas que me asustas si no hay nadie delante
Ya no te temo, aunque es verdad que a veces tuve miedo.
De aquellos días de rosas y caricias ya no nos queda nada
Salvo quizás las espinas clavadas en el fondo de mi alma
No me interpretes mal si alguna vez he llamado a la calma
No vayas a pensar que era sumisión, es que estaba asustada.
No duelen los golpes, sino los momentos en que los recibes
Es peor el desprecio que lanzas hacia mí, una suerte de asco
Como si fuese una especie de virus, conservado en un frasco
De los que a cualquier intento de acabar con ellos, sobreviven.
No quiero recordar cuantas veces me perdiste el respeto
Ni pensar en las ocasiones que estuve a punto de dejarte
Ya es tarde para aprender, pero es pronto para olvidarte,
Aunque voy a tomar nota de los errores, eso sí lo prometo.
Ya ves que no tuvimos hijos, lo cual me congratula
Pues con ellos alrededor no soportaría la violencia
No fuimos capaces de concebir, eso es una evidencia
A pesar de haberme gustado ser, como la tía Tula
Y cuidar de la prole mientras tú trabajabas duramente
Y al regresar a casa, recibirte sonriente, la mesa puesta
Los niños acostados, la cocina ordenada, y la cena caliente
Y sobre todo al amor, en todas sus facetas, bien dispuesta.
Pero no fue así y no sirve de nada lamentarlo
Igual que era inútil llorar cuando tú me pegabas
Aquellos gritos emitidos, mi garganta secaban
Intentando aplacar un poquito tu ira, sin lograrlo
Sin saber bien por qué descargabas tu odio contra mí,
Sin conocer las causas, siempre me ha dado por pensar
Cuánto tiempo hemos convivido, sin saber nada de tí
Y preguntarme si en algún momento fuiste capaz de amar.
Pero he vuelto más fuerte del viaje sin retorno aparente
De esa turné por varios hospitales, curando las heridas,
Inventando razones, para no escandalizar al resto de la gente
De las profusas marcas dejadas en mi piel, por tus patadas
Y aunque apenas he bebido en las fuentes del olvido,
Porque con los recuerdos aflorando, es difícil hacerlo
Puedo decir que estoy arrepentida de todo lo vivido
Y desde luego no deseo volver jamás a conocerlo.
...///...






